Empleados de Bethesda aseguran que los despidos se volvieron mucho más frecuentes desde que la compañía pasó a formar parte de Microsoft. En una entrevista, desarrolladores del estudio afirmaron que antes de la adquisición los recortes eran poco comunes. Ahora, según ellos, la sensación es que cada año aparece una nueva ronda de despidos.
La compra de ZeniMax, empresa matriz de Bethesda, se concretó en 2021. Antes de eso, los empleados describen una relación de trabajo más estable y con equipos que podían proyectar carreras largas dentro del estudio. La situación cambió con el tiempo, en medio de recortes, cierres de estudios y protestas internas dentro de Xbox.
Bethesda vive más incertidumbre bajo Microsoft
Según los desarrolladores consultados, los despidos no eran inexistentes antes de la compra, pero sí mucho más raros. Esa estabilidad ayudaba a que muchos empleados permanecieran durante años en Bethesda. Algunos incluso pensaban que podían retirarse trabajando allí.
El panorama actual es distinto. Los trabajadores afirman que desde la llegada de Microsoft la amenaza de nuevos recortes parece estar siempre presente. La frase más fuerte fue que antes no tenían despidos y ahora, de golpe, sienten que hay despidos anuales.
La situación también generó protestas dentro de estudios vinculados a Xbox. Desarrolladores realizaron manifestaciones para apoyar a compañeros despedidos y reclamar contra la reducción constante de personal. Para muchos empleados, el problema ya no parece algo aislado, sino una parte recurrente de la gestión.
El reporte se suma a críticas de exdesarrolladores sobre la falta de seguridad laboral en Microsoft. Algunos sostienen que incluso cumplir con las tareas asignadas no garantiza conservar el puesto. Para Bethesda, que durante años fue vista como un lugar estable para trabajar, el contraste resulta fuerte.







