La nueva ronda de despidos de Xbox habría golpeado de lleno a id Software, uno de los estudios más históricos de la industria. Según reportes que circulan online, el equipo habría perdido alrededor de 95 empleados. Esa cifra representaría cerca de la mitad del estudio.
La situación preocupa porque los recortes no habrían afectado solo a puestos secundarios. Los despidos habrían alcanzado a programadores, testers, responsables de herramientas y perfiles técnicos clave. Incluso desarrolladores veteranos con más de una década dentro de id Software habrían quedado afuera.
id Software habría perdido gran parte de su equipo
George Broussard, también cofundador de Apogee y 3D Realms, afirmó que id Software habría perdido el 50% de su personal. Según su mirada, eso podría afectar la capacidad del estudio para liderar proyectos propios. La preocupación apunta a futuras secuelas de Doom o nuevas entregas de franquicias como Quake.
This post was about the insider news I got this morning that a majority of Id’s studio is being laid off, including most (if not all) coders. https://t.co/OcPrLgvYBG
— Scott Miller – Apogee/3D Realms Founder ☢️ (@ScottApogee) July 6, 2026
El problema es que esta situación parece chocar con la nueva estrategia de Xbox para Bethesda. La idea era concentrarse en franquicias consolidadas como Fallout, The Elder Scrolls, Doom, Quake y Wolfenstein. Pero si los equipos pierden recursos, experiencia y conocimiento interno, sostener esas sagas se vuelve mucho más complicado.
En redes sociales, ya se debate si id Software podría terminar convertido en un estudio de soporte. También se menciona la posibilidad de que futuros proyectos pasen a Unreal Engine si id Tech queda mal. Broussard incluso planteó que MachineGames podría mantener la tecnología, aunque no hay confirmación oficial.
ZeniMax Online Studios también queda en una posición sensible, aunque menos grave. Los miembros restantes del equipo afirmaron que siguen comprometidos con la próxima gran actualización de The Elder Scrolls Online. Aun así, reconocieron que deberán revisar sus planes y ajustar el calendario para poder ofrecer una hoja de ruta más clara.







