Apple confirmó un aumento de precios para varios modelos de iPad y MacBook, impulsada por el aumento de los costos de memoria y almacenamiento. La compañía aseguró que ya no puede absorber el impacto de los chips, cuya demanda creció por la expansión de centros de datos dedicados a inteligencia artificial. El cambio no afecta al iPhone, que sigue siendo su producto más importante.
El aumento llega en un momento complicado para todo el mercado de electrónica. Fabricantes de memoria como Micron están priorizando pedidos de compañías vinculadas a IA, entre ellas NVIDIA, lo que reduce la disponibilidad para notebooks, tablets y otros dispositivos. Apple dijo que nunca había visto un aumento de componentes tan fuerte y tan rápido.
Apple ajusta precios mientras crece la presión por la IA
El impacto ya se ve en modelos concretos. La MacBook Air con 512 GB de almacenamiento pasó de 1.099 a 1.299 dólares, mientras que la MacBook Pro con 1 TB subió de 1.699 a 1.999 dólares. El iPad Air con 128 GB también aumentó, pasando de 599 a 749 dólares.
Apple también elevó los precios de las dos versiones de HomePod y del Apple TV. Además, la notebook Neo, pensada para competir contra laptops Windows y Chromebooks accesibles, pasará de 599 a 699 dólares pocos meses después de su lanzamiento. La medida golpeó al mercado y las acciones de Apple cayeron casi 5%.
Tim Cook ya había advertido en abril que los mayores costos de memoria empezarían a sentirse después del trimestre de junio. Según se informa, los precios de la memoria DRAM subieron hasta 98% en el primer trimestre de 2026 y podrían aumentar otro 58% a 63% en el trimestre actual. Algunos expertos ya llaman a este escenario “RAMageddon”, por el peso que tiene sobre toda la industria.
Los analistas creen que otros fabricantes podrían necesitar aumentos todavía más duros que Apple. También esperan que el iPhone reciba una suba en los próximos meses, aunque la compañía habría decidido separar ese anuncio del lanzamiento de sus próximos teléfonos. Para quienes usás productos Apple, el panorama no es ideal, porque la presión de la IA sobre componentes clave ya empieza a pegar directo en el precio final.







