Apple estaría explorando un cambio fuerte en su estrategia de fabricación de chips. Según Bloomberg, la compañía empezó conversaciones iniciales con Intel Foundry y también visitó la planta de Samsung Foundry en Taylor, Texas. El movimiento podría abrir la puerta a una etapa con menos dependencia exclusiva de TSMC.
Por ahora, no hay pedidos formales ni contratos cerrados. La consulta sigue siendo exploratoria y Apple todavía tendría dudas sobre usar tecnologías distintas a las de TSMC. Aun así, mirar dos fundiciones al mismo tiempo muestra que el riesgo de concentrar toda la producción en Taiwán ya es un problema real para la empresa.
Apple busca más margen en su cadena de suministro
La tensión se hizo más visible tras una frase de Tim Cook durante la presentación de resultados del segundo trimestre fiscal. El CEO afirmó que Apple tiene menos flexibilidad en la cadena de suministro de la que tendría normalmente. Esa declaración encaja con un mercado donde la demanda de IA está consumiendo capacidad en los nodos más avanzados.
NEW: Apple has held exploratory discussions about using Intel and Samsung to produce the main processors for its devices, a move that would offer a secondary option beyond longtime partner TSMC. I don’t expect anything imminent. https://t.co/DnwnrfE8Lr
— Mark Gurman (@markgurman) May 5, 2026
La presión también aparece en precios y disponibilidad. Apple subió el precio de entrada de la Mac mini después de que la configuración básica desapareciera del configurador oficial. La explicación apunta al aumento de demanda de agentes de IA, que está ocupando buena parte de la capacidad de TSMC.
TrendForce estima que TSMC aumentará su capacidad mensual de obleas de 3 nm de 120.000 a 130.000 unidades a finales de 2025, y cerca de 180.000 a finales de 2026. En 2 nm, pasaría de 30.000 a 40.000 obleas mensuales a casi 100.000 en el mismo período. El problema es que NVIDIA, AMD e Intel también empujan fuerte por capacidad para IA.
Intel 18A-P y Samsung 2 nm aparecen como alternativas
Según se informa, Apple evalúa el proceso Intel 18A-P para chips M de gama básica desde 2027. También podría usarlo en chips para iPhone no Pro desde 2028. Este nodo promete 9% más rendimiento con el mismo consumo o 18% menos consumo a la misma frecuencia.
Se indica que Apple ya firmó un acuerdo de confidencialidad con Intel Foundry y adquirió muestras del PDK 18A-P. Además, la empresa estaría interesada en EMIB, el empaquetado de Intel para integrar chiplets de distintos proveedores. Para Intel, ganar a Apple sería una jugada enorme, porque su negocio de fundición sigue operando con pérdidas.
Samsung juega otra carta con su planta de Taylor. Allí planea fabricar chips de 2 nm para Tesla y ya presentó el Exynos 2600 como su primer chip móvil en ese nodo. La visita de Apple antes de la producción masiva no parece casual, aunque todavía falta resolver el punto más delicado.
Ese punto es el rendimiento de fabricación. Apple dejó de trabajar con Samsung tras el A9 por diferencias térmicas y de comportamiento frente a los chips de TSMC. Desde el A10, la compañía eligió quedarse solo con la fundición taiwanesa.
TSMC también le da a Apple una ventaja difícil de copiar. La empresa opera con un modelo donde paga solo por chips que pasan control de calidad, no por toda la oblea. Intel y Samsung quieren ese contrato, pero asumir ese riesgo desde el arranque no sería nada simple.
Por eso, TSMC sigue siendo la pieza central del plan. Apple ya habría reservado cerca de la mitad de las líneas de 2 nm del fabricante taiwanés. Intel y Samsung aparecen como planes B y C, útiles para ganar margen, negociar mejor y evitar que toda la producción dependa de un solo socio.






