La CEO de AMD, Lisa Su, finalmente lo dijo en público, y los precios de las CPU de la compañía van a subir entre un 5% y un 20%. Esto no es una predicción, es una realidad que empezaremos a ver a fines de este mismo año. El motivo tiene nombre y apellido, TSMC y su nueva producción en Estados Unidos.
¿Por qué AMD sube los precios?
Desde hace tiempo se viene hablando del movimiento estratégico que están haciendo compañías como AMD para trasladar parte de su producción fuera de Taiwán, específicamente hacia Estados Unidos. Esto se da por dos grandes motivos, la creciente tensión entre China y Taiwán (que muchos temen pueda escalar a un conflicto real) y la política estadounidense que impulsa la fabricación local para reducir la dependencia externa, en especial en industrias críticas como los semiconductores.
TSMC, el principal socio de AMD en la fabricación de chips, ya está listo para comenzar a producir en suelo estadounidense, pero fabricar allá es más caro. Según Lisa Su, los chips hechos en EE.UU. tendrán un costo de producción más de un 5% pero menos de un 20% mayor en comparación con los que se fabrican actualmente en Taiwán. Este aumento se trasladará directamente a los consumidores. O sea, vamos a pagar más por las nuevas CPU de AMD.
¿Qué productos se verán afectados y cuándo ocurrirá?
Por ahora, AMD no confirmó si esta suba impactará en toda su línea de productos o solo en algunos modelos específicos de CPU Ryzen o GPU Radeon. Tampoco aclararon si los chips para gaming, productividad o inteligencia artificial serán los más afectados. Lo que sí sabemos es que el incremento será gradual y podría alcanzar hasta los 75 dólares en la gama media, lo que representa un aumento importante si estás armando una PC con presupuesto ajustado.
Una parte clave de este proceso tiene que ver con el packaging. Aunque los chips se fabriquen en EE.UU., AMD sigue dependiendo de Taiwán para el empaquetado de ciertas unidades, como las CPU con caché vertical o las GPU para inteligencia artificial. Recién cuando las instalaciones completas en Arizona estén operativas (algo que sucederá recién en 2027), se podrá hacer todo el proceso en territorio norteamericano. Hasta entonces, la producción estará dividida, y eso también influye en el costo final.






