Amazon acaba de dar un paso gigante en su apuesta por la automatización total de sus centros logísticos. La compañía ha presentado Vulcan, un robot impulsado por Inteligencia Artificial y dotado de sentido del tacto, capaz de manipular objetos con una precisión que hasta ahora era terreno exclusivo de los humanos. Aunque Amazon lo vende como una mejora en la seguridad laboral y eficiencia, la preocupación entre sus trabajadores no ha tardado en hacerse sentir.
A diferencia de otros robots como Sparrow o Proteus, que ya operan en almacenes usando visión artificial y ventosas, Vulcan destaca por su capacidad para percibir el contacto físico y ajustar su fuerza al manipular objetos. Gracias a una herramienta parecida a una regla, puede empujar y sujetar productos sin dañarlos, lo cual lo hace ideal para trabajar en espacios reducidos y entre mercancía delicada.
Amazon presenta su nuevo robot, Vulcan.
Según Amazon, este robot ya se encuentra activo y aprendiendo mediante interacciones reales, mejorando con cada tarea que realiza. Además, está diseñado para pedir asistencia humana cuando no puede manipular correctamente un objeto, evitando así errores costosos. Pero detrás de este avance, se esconde una verdad incómoda para muchos empleados, y es el riesgo real de ser reemplazados.
La empresa afirma que Vulcan abre la puerta a nuevas oportunidades de formación y que los trabajadores pueden adaptarse a otros roles. Pero la realidad es que muchos empleados ven peligrar su puesto. Con un despliegue masivo previsto en Estados Unidos y Europa en los próximos dos años, no son pocos los que temen que estos robots, con capacidades cada vez más humanas, acaben por reducir drásticamente el número de trabajadores.
Y es que el objetivo de Amazon es claro, y es la eficiencia total. Vulcan no se cansa, no se lesiona, no necesita escaleras ni pausas. Para la empresa, representa un avance enorme. Para los trabajadores, puede ser el principio del fin de muchas ocupaciones manuales en la logística.
Fuente: VICE







