El lanzamiento de Borderlands 4 hace unos días generó tanto entusiasmo como polémica. El nuevo título de Gearbox llegó con mejores críticas que su predecesor, Borderlands 3, pero lejos aún de alcanzar el nivel de Borderlands 2, considerado el mejor de la saga. Mientras que la prensa especializada lo calificó con un 84/100 en Metacritic, los jugadores en Steam solo le dieron un 61% de reseñas positivas, señalando problemas técnicos y cuestionando las políticas de privacidad de Take-Two.
Entre las críticas más fuertes surgió la acusación de que el juego funcionaba como un spyware, debido a la obligatoriedad de aceptar el EULA (End User License Agreement) antes de jugar. Esto reavivó viejos recuerdos de cuando Borderlands 2 se regaló en una promoción y recibió reseñas negativas masivas por un motivo similar.
Gearbox aclara la situación
Frente a las acusaciones, Gearbox Software salió a desmentirlas, defendiendo a Take-Two. El estudio aseguró que ninguno de sus juegos ni servicios incluyen spyware y que la política de privacidad que acompaña al EULA es la misma que se aplica a todos los productos de la compañía, tanto en PC, consolas, apps móviles como en servicios web.
Según Gearbox, este acuerdo detalla los posibles datos que pueden recopilarse, pero eso no significa que se registren todos en cada caso. Los datos recogidos se utilizan principalmente para ofrecer servicios relacionados con el juego, incluyendo sistemas antitrampas.
El EULA y los mods, otro conflicto
Parte del malestar de la comunidad también se debe a que Take-Two establece restricciones en el uso de mods. Si bien los mods para juegos de un solo jugador están permitidos siempre que no sean lucrativos ni infrinjan la propiedad intelectual, la compañía prohíbe los llamados “mods abusivos”. Esta política alimenta la percepción negativa hacia Borderlands 4, aunque no es la única causa de las críticas.
En realidad, la mayoría de quejas apuntan al rendimiento técnico del juego. Los usuarios reportan problemas como bajos FPS y stuttering, que afectan la experiencia. Gearbox lanzó un parche reciente para corregir parte de estos fallos y ya circulan mods que prometen mejorar la estabilidad, aunque la situación todavía no se resuelve del todo.
Borderlands 4 consigue ser una entrega más sólida que la anterior, pero arrastra un debut complicado entre acusaciones de spyware, términos de servicio cuestionados y problemas de optimización. Gearbox niega rotundamente las primeras, aunque la desconfianza de los jugadores parece más difícil de despejar.






