El rendimiento de las PC gamer y su relación con los nuevos requisitos técnicos en juegos sigue siendo algo importante para los jugadores. Pero es cada vez es más común encontrar casos donde los procesadores limitan el potencial de GPUs de gama alta como la RTX 4090, sobre todo en juegos mal optimizados que exigen no solo un procesador potente, sino también un SSD rápido. Por eso, la herramienta 3DMark DirectStorage Benchmark ha llegado para medir cómo esta tecnología puede mejorar los tiempos de carga y la transferencia de datos, destacando las ventajas de los SSD PCIe NVMe más avanzados.
El problema del mal rendimiento en juegos recientes no es exclusivo de un motor gráfico específico, como lo demuestran títulos recientes como Dragon’s Dogma 2, STALKER 2 o el próximo Indiana Jones. Estos juegos, desarrollados en RE Engine, Unreal Engine 5 e ID Tech 7, respectivamente, han mostrado caídas de rendimiento incluso en sistemas con hardware de alta gama. Aunque estos títulos prometen aprovechar las características avanzadas de DirectStorage, el impacto real en el rendimiento varía considerablemente.
3DMark introduce el DirectStorage Benchmark.
El 3DMark DirectStorage Benchmark permite a los jugadores medir el rendimiento de su SSD en tres escenarios: sin DirectStorage, con DirectStorage activado y con esta tecnología combinada con GDeflate.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que factores como la carga de trabajo de la GPU y las particularidades de cada motor gráfico pueden limitar las mejoras prácticas. Sin embargo, herramientas como esta son esenciales para entender cómo tecnologías como DirectStorage pueden transformar el rendimiento de los juegos y justificar la inversión en SSD moderno.
Fuente: Tom’s Hardware







